Grandes guitarristas de Rickenbacker

Por Sergio Ariza

En 1931, hace ahora 90 años, Adolph Rickenbacher y George Beauchamp fundaron Ro-Pat-In Corporation (que venía de ElectRo-Patent-Instruments) para vender guitarras hawaianas eléctricas que Beauchamp diseñaba. Poco podían imaginar que habían dado el primer paso hacia la mayor revolución que vivió la música popular del siglo XX. Poco después se decidió cambiar el nombre a Rickenbacher, que terminaría en, simplemente, Rickenbacker. Dos hechos les convertirían en la compañía al frente de la revolución musical de los 60, uno fue que los Beatles se convirtieron en la banda más famosa del universo con sus dos guitarristas llevando modelos Rickenbackers y otra que su modelo de 12 cuerdas se convertiría, gracias a la magia de Roger McGuinn de los Byrds, en el sonido de todas las grandes bandas de pop de guitarras, con un sonido tintineante que daría lugar a su propio género, el Jangle Pop. 

George Harrison / John Lennon (The Beatles)
 

En 1960, mientras los Beatles pasaban su primera temporada en Hamburgo, John Lennon se compró una Rickenbacker 325, una guitarra que había visto en un disco de Jean Thielemans. George Harrison no sabe cómo pudo permitírsela o si llegó a pagarla entera pero la guitarra pasó a formar parte de la historia del rock. Esa fue la guitarra con la que Lennon grabó todos los primeros éxitos de la banda, de Please Please Me a I Want To Hold Your Hand, además de ser la guitarra con la que apareció en el histórico programa de Ed Sullivan en 1964, el programa que batió todos los récords de audiencia de la televisión estadounidense. Cuando le dejó de funcionar la marca, que estaba vendiendo guitarras como churros, le envió un nuevo modelo y, además, le ofreció uno de sus nuevos modelos 360 de 12 cuerdas al guitarrista principal del grupo, un Harrison que recibió encantado el regalo y lo puso a buen uso enseguida. Fue con esa guitarra con la que dio el famoso acorde que abre A Hard Day's Night, fue también su aparición en esa película con ese modelo el que llevó al folkie Roger McGuinn a hacerse con un modelo. En un curioso caso de influencia doble, Harrison quedó fascinado con el sonido de McGuinn y los Byrds y compuso If I Needed Someone como una especie de homenaje, por supuesto utilizando también su Rickenbacker. El pop de guitarras había encontrado su guitarra definitiva.
  

Principal modelo: George Harrison: Rickenbacker 360/12 / John Lennon: Rickenbacker 325  

Grandes canciones con Rickenbacker: George: A Hard Day’s Night, Can’t Buy Me Love, If I Needed Someone, I Should Have Known Better, You Can't Do That, If I Fell, Eight Days a Week, What You're Doing, Ticket to Ride / John: Please Please Me, From Me To You, She Loves You, I Saw Her Standing There, All My Loving, I Want To Hold Your Hand, A Hard Day's Night, If I Fell, Dizzy Miss Lizzy, Wait, Day Tripper, And Your Bird Can Sing
  

Un disco fundamental: A Hard Day’s Night
  

  

Roger McGuinn
 

Como decía antes McGuinn comenzó su relación con Rickenbacker cuando vio a George Harrison con una en la película de A Hard Day’s Night, parecía una guitarra normal, pero cuando la ponía de lado se podía ver que tenía 12 cuerdas. Con esa guitarra McGuinn conseguiría ese tintineante sonido que haría famosa a esta guitarra para siempre, desde el riff que abre su gloriosa versión del Mr. Tambourine Man, hasta esos acordes de I’ll Feel A Whole Better, pasando por The Bells Of Rhymney, la canción que maravillaría a Harrison. Eso sí , en 1966 se compraría una nuevo modelo, una 370 de 12 cuerdas, con la que seguiría maravillando, como con ese psicodélico solo de Eight Miles High o en el estupendo Younger Than Yesterday. Sin duda, el hombre que te viene a la cabeza cuando piensas en el sonido de una Rickenbacker.
 

Principal modelo: Rickenbacker 370/12 de 12 cuerdas  

Grandes canciones con Rickenbacker: 360: Mr. Tambourine Man, I'll Feel A Whole Lot Better, Here Without You, The Bells Of Rhimney, Turn Turn Turn / 370: Eight Miles High, Why, Mr. Spaceman, So You Want to Be a Rock'n'Roll Star, Goin´ Back, Wasn’t Born To Follow
  

Un disco fundamental: 360: Mr. Tambourine Man / 370: Younger Than Yesterday
  

     

Pete Townshend
 

Cuando los Who eran un grupo de sencillos, con un sonido, en palabras del propio protagonista, Power Pop, entonces la guitarra que sostenía Pete Townshend en sus brazos, mientras hacía su famoso molinillo, era una Rickenbacker. Tuvo varios modelos, una 360 de 12 cuerdas con la que grabó sus primeros sencillos como I Can't Explain o Anyway, Anyhow, Anywhere, pero la joya de la corona es la Rickenbacker 1998 Rose Morris con la que grabó My Generation y el disco de mismo título, aunque también utilizó una 1997 y una 1993 de 12 cuerdas, unas guitarras con las que también grabaría A Quick One (el disco) y todos los sencillos de 1966 como I’m A Boy o Substitute. Townshend se decantó por la marca porque eran magníficas para tocar acordes, eran las que usaban los Beatles, tenían una pinta fantástica y eran el perfecto complemento visual para una banda mod, fascinada con el arte pop (algo con lo que seguro Paul Weller estará de acuerdo).
   

Principal modelo: Rickenbacker 1998 Rose Morris  

Grandes canciones con Rickenbacker: My Generation, The Kids Are Alright, I Can't Explain, Anyway Anyhow Anywhere, Out In The Streets, A Legal Matter, A Quick One, So Sad About Us, I'm A Boy, Happy Jack
  

Un disco fundamental: My Generation
  

     

John Fogerty
 

El sonido de los dos primeros discos de la Creedence Clearwater Revival tiene un denominador común, la Rickenbacker 325 de John Fogerty conectada a un amplificador Kustom, es el sonido de Suzie Q o Born On The Bayou. Esta guitarra, que como tantos otros eligió por los Beatles, fue también la que utilizó en Woodstock y en su primera aparición en Ed Sullivan. A pesar de que luego vendrían otras guitarras, Fogerty siempre tuvo un sitio especial para la 325 que también aparece en sus mejores discos como Green River o Cosmo’s Factory. Cuando la banda se separó de mala manera a principios de los 70 Fogerty se deshizo de ella, regalándosela a dos chavales de 12 años, increíblemente varias décadas después la guitarra volvió a sus manos.
   

Principal modelo: Rickenbacker 325  

Grandes canciones con Rickenbacker: Born On The Bayou, I Put A Spell On You, Up Around the Bend, Travelin Band, Suzie Q, Green River, Keep On Chooglin
  Un disco fundamental: Born On The Bayou  

    

Mike Campbell
 

Tanto Mike Campbell como Tom Petty eran unos fanáticos de los Byrds, así que cuando el guitarrista de los Heartbreakers vio un anuncio en el que ofrecían una Rickenbacker de 12 cuerdas por 200 dólares, se puso al volante y se presentó allí al instante. Cuando la vio se quedó decepcionado era una 625 y no la 360 de sus adorados Harrison y McGuinn. Pero ya que había ido le ofreció al tipo 150 dólares y se la llevó. Resultó que la Rickenbacker que había adquirido era la primera 620 que se había fabricado, en realidad un prototipo 625. Sería con esa guitarra con la que compondría, y tocaría, Here Comes My Girl en el disco que les convertiría en estrellas, Damn The Torpedoes. Es la misma con la que aparece Petty en la portada y la que ahora mismo se expone en el Museo del Rock and Roll de Cleveland. Como diría más tarde “sin lugar a dudas los 150 dólares mejor gastados de mi vida”.
   

Principal modelo: Rickenbacker 625  

Grandes canciones con Rickenbacker: Here Comes My Girl, Listen To Her Heart, So You Want to Be a Rock & Roll Star
  

Un disco fundamental: Damn The Torpedoes
  

    

Paul Weller
 

A Paul Weller le encantaban los primeros Who, así que cuando decidió pasarse del bajo a la guitarra tuvo claro que lo que quería era una Rickenbacker, su primer modelo sería una 330 a la que sacaría todo el partido en los primeros sencillos de la banda, In The City, All Around The World o This Is The Modern World. Con su Rickenbacker 330 Fireglo llegarían los mejores momentos de la banda, discos como All Mod Cons, Setting Sons o Sound Affects, además de sencillos como Going Underground o The Eton Rifles. Eso sí, cuando los Jam llegaron a su fin en 1982, Weller decidió que era el momento de dejar de lado a las Rickenbacker. Todavía, a día de hoy, hay quien añora el maravilloso sonido que consiguió Weller con su primera banda y su marca de guitarras más icónica.
 

Principal modelo: Rickenbacker 330   

Grandes canciones con Rickenbacker: In The City, All Around The World, Down In The Tube Station At Midnight, Mr. Clean, Billy Hunt, Strange Town, The Eton Rifles, Going Underground, Start!
 

Un disco fundamental: All Mod Cons
  

      

Johnny Marr
 

Otro guitarrista totalmente asociado con Rickenbacker, a pesar de que el guitarrista de los Smiths tocó todo tipo de guitarras, su sonido arpegiado y tintineante se relaciona totalmente con esta marca, a pesar de que riffs míticos como el de This Charming Man, estuvieran hechos con una Telecaster y no con una Rick… Pero, a pesar de todo, Marr decidió aparecer en la, ahora, mítica actuación del Top Of The Pops con su 330 de 12 cuerdas y toda una nueva generación quedó fascinada con el instrumento.
  

Principal modelo: Rickenbacker 330  

Grandes canciones con Rickenbacker: What Difference Does It Make, Reel Around The Fountain, The Headmaster Ritual, Ask, Bigmouth Strikes Again, Some Girls Are Bigger Than Others
  

Un disco fundamental: The Queen Is Dead
  

      

Peter Buck
 

Se podría decir que Peter Buck es el hermano americano de Marr, el hombre cuyo sonido haría que toda una nueva generación de bandas tuviera en Rickenbacker su santo y seña. Buck había comenzado tocando una Telecaster en R.E.M. en 1980 pero se la robaron, luego se compró una Rickenbacker 360 pero se la volvieron a robar, fue entonces cuando se compró la Rickenbacker 360 negra que ha sonado en todos los discos de R.E.M. y que le ha acompañado en todas sus giras. El sonido de la música alternativa de los 80 también fue el de esa guitarra que sonaba en clásicos como Talk about The Passion o Fall On Me.
 

Principal modelo: Rickenbacker 360   

Grandes canciones con Rickenbacker: Talk About the Passion, Sitting Still, Harborcoat, So. Central Rain, Fall On Me, The One I Love, Shiny Happy People, Man On The Moon
   

Un disco fundamental: Murmur
  

  

Susana Hoffs
 

Las Bangles fueron el grupo con más éxito comercial de la escena Paisley Underground de mediados de los 80. Siendo un movimiento que tenía a los Byrds como principal referencia era normal que Susana Hoffs, la guitarrista rítmica de la banda, se decantara por una Rickenbacker, aunque ella lo hizo por John Lennon. Sus dos modelos principales eran una 325 y su variante de escala larga, el modelo 350. En 1984 sacaron su mejor disco All Over the Place (donde aparecía con la Rick en la portada) y llamaron la atención del mismísimo Prince que les compuso Manic Monday y las convirtió en estrellas mundiales. Poco después llegó Walk Like An Egyptian y Hoffs y las Bangles coparon portadas en todos los medios. Tanto es así que Rickenbacker decidió sacar un modelo 350 en homenaje a Hoffs.
   

Principal modelo: Rickenbacker 350   

Grandes canciones con Rickenbacker: Hero Takes A Fall, Walk Like An Egyptian, Manic Monday, In Your Room
   

Un disco fundamental: All Over The Place
    

    

Ed O’Brien
 

Cuando Radiohead consiguieron un contrato de grabación con EMI y tuvieron su primer adelanto, lo primero que hizo Ed O’Brien fue comprarse una Rickenbacker 360 Mapleglo. Era la guitarra que más le gustaba, era la de los Beatles, Paul Weller, Johnny Marr y Peter Buck, así que era la guitarra de sus sueños. Aquella primera guitarra suena por todo el primer disco, Pablo Honey, incluidos esos conocidos arpegios de la canción más famosa de la banda, Creep. El idilio de O’Brien con las Rickenbacker continuaría y se compraría otros modelos, principalmente de la 360, con los que aparece en algunos de los discos más importantes de las últimas décadas como Ok Computer (esos arpegios de No Surprises o Let Down) o Kid A (en la bella How To Disappear Completely).
 

Principal modelo: Rickenbacker 360  

Grandes canciones con Rickenbacker: Creep, Stop Whispering, My Iron Lung, Airbag, No Surprises , Let Down, How To Disappear Completely
   

Un disco fundamental: Ok Computer
  

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