Una loba con piel de cordera

Por Paul Rigg

La guitarrista estadounidense Emily Wolfe (11 de mayo de 1990), que acaba de lanzar su disco de debut homónimo, es liviana, cálida y abierta en la conversación; pero también tiene un lado más oscuro de su personalidad. Y estos dos extremos están fuertemente expresados ​​en su música, con un efecto poderoso.  

Si no la has escuchado todavía, deja lo que estés haciendo y escucha su atrevida canción Atta Blues o la fantástica Swoon.
 

Wolfe ha estado haciendo giras en solitario con regularidad desde 2012 y ha abierto para grupos como los Pretenders, Heart o The Toadies.
 

Guitars Exchange
se encuentra con ella en su casa de Austin, Texas, rodeada de cajas de embalaje, ya que está a punto de mudarse de casa. Tras la lluvia ha salido el sol y mientras su perro ladra, está feliz de contarnos cómo se esfuerza por crear un nuevo género musical, su lucha contra el alcoholismo y la emoción de lanzar su disco de debut...
   



GE: ¿Cómo describirías tu nuevo disco?
 

EW: He estado trabajando en él durante un tiempo; anteriormente publiqué EPs y otras cosas, pero este es mi primer larga duración.  

Hay múltiples capas de inspiración en el disco. Por el lado de la música, una noche no podía dormir y terminé entrando en bucle, redescubriendo bandas de los 70 y enamorándome de esa música. Escuché a Led Zeppelin, Thin Lizzy y UFO y a todas esas bandas, y pensé que si podía tocar esa música con mi guitarra y luego poner mi voz en ella, creo que podría lograr algo único.
 

En lo que respecta a mi inspiración para sacarlo, he estado intentando publicarlo durante más de tres años. Mucha gente me dijo: "espera, no es el momento adecuado para publicarlo" pero nunca entendí por qué. Supongo que estas personas intentaban que lo lanzara cuando el rock fuera otra vez tendencia, pero no quería hacerlo. Esperé, pero luego terminé diciendo "¡a la mierda!" y lo saqué [Risas] Es un gran alivio porque me estaba muriendo por sacarlo de mi alma, y ​​ahora que ya se ha publicado puedo, finalmente, seguir con otras cosas.
 

GE: ¿Puedes contarnos una historia sobre una canción en particular?
 

EW: Sí, una canción llamada White Collar Whiskey. En realidad escribí esa canción en un escritorio, mientras trabajaba como recepcionista en una empresa de construcción. Así que la letra va sobre mi trabajo y mi nulo sentimiento de pertenencia allí. No era donde quería estar. Así que llegué a casa, me serví un vaso de whisky y le puse música. La lancé previamente, pero no tenía el arreglo correcto, así que me junté con el productor Ben Tanner que la insufló nuevamente vida; así que diría que esa es mi canción favorita en el disco.
 

 

GE: ¿Es Atta Blues el primer sencillo del álbum?
 

EW: Sí. Me divertí mucho tocando esa canción. Intentaba crear una canción de amor oscura. Es como cuando amas tanto a alguien que solo quieres agarrarlo, sabes [risas]... ese tipo de amor animal. Es tan crudo.  

GE: Luego, en 'Swoon' tu voz es muy sensual, me recordó a Goldfrapp...
 

EW: Sí, estoy de acuerdo, me encanta Goldfrapp. De hecho, la escribí en el piano, lo que no es lo normal en mí, pero un día me encontré con este extraño cambio de acorde y estuve allí durante dos horas tratando de averiguar qué era. Sentí que había una melodía allí, y solo tenía que acceder a ella. Quería que fuera muy sensual; ahí es donde quiero dirigirme con mi música. Estoy segura de que mis padres se han sentido un poco raros con eso, pero ya sabes... [Risas]  

GE: ¿Y sobre 'Hazy Days'?
 

EW: Esa es sobre una ex que se mudó a un estado diferente aunque realmente esperaba que se mudara del país [Risas] porque no quería volver a tener relación con ella, pero seguí encontrándome con ella. Si pudieras imaginar una relación con dos personas acostadas en la cama con una deseando que la otra se fuera sin más; es una canción sobre eso.  

GE: ¿… y 'Violent Veins'?
 

EW: La escribí cuando estaba bebiendo mucho, en medio de una horrible adicción al alcohol. El alcoholismo ha estado presente en mi familia durante generaciones, así que siento como si estuviera en mis venas. Fue extraño escribirla porque era muy honesta y me preocupaba que la gente pensara "es violenta cuando bebe", pero es la verdad, así que pensé que lo pondría en la canción.
 

GE: Volviendo a tu infancia, ¿te parece casualidad que hayas nacido en Austin, la ciudad del blues?
 

EW: Quizás. Siempre he tenido esta conexión con Stevie Ray Vaughan, así que quizás haya algo.
 



GE: ¿Eres amiga de otros habituales de Austin como Jimmie Vaughan,
Eve Monsees o Sue Foley?
 

EW: Ojalá pudiera, pero están fuera de mi alcance. Jimmie toca en C-boys en Austin; creo que es genial que todavía toque en lugares pequeños.
 

GE: Una vez dijiste que querías crear tu propio género musical, ¿cómo de lejos estás para lograrlo?
 

EW: Creo que estoy en el camino; mi sueño es hacer algo que nadie haya hecho antes. No sé por qué tengo la necesidad de hacerlo, pero está muy dentro de mí.  

GE: ¿Cuáles serían los elementos de ese nuevo género?
 

EW: Quiero hacer heavy rock de guitarras con una voz femenina. No tengo una voz muy rock, pero quiero mezclar los dos. Quiero mostrar la agresión, la ira y mi lado más oscuro con mi guitarra, y luego el lado más feliz y ligero con mi voz.  

GE: Hiciste un esclarecedor video en Youtube llamado 'De la adicción al renacimiento'; me pregunto ¿cómo ha cambiado ese video tu vida?.
 

EW: De repente, se me acercaron para hacer ese video, y pensé "¡increíble!", Pero no me di cuenta de lo grande que era esa plataforma. En el video me abrí mucho y me mostré muy vulnerable, pero es importante, especialmente como músico, porque recibí muchos mensajes de personas que dicen que mi historia ha hecho posible que superen la adicción y sigan adelante.
 

Lo interesante de ese video es que está hecho frente a tantos ojos, que es casi un factor por el que todavía sigo sobria, porque no quiero dejar colgadas a las personas que vieron ese video. Una de las razones principales por las que toco música es ayudar a las personas a escapar de lo que están sintiendo en un momento determinado.  



GE: ¿Es un límite para lo lejos que estás dispuesta a llegar en términos de franqueza y honestidad?
 

EW: Hay un límite. Hay ciertas cosas sobre las que no me mostraría abierta, pero en cuanto a salir del armario o ser una música femenina; el hecho de que luché con la adicción y estoy sobria ahora; y mis luchas con la industria de la música: estoy totalmente dispuesto a hablar de eso con cualquiera; pero solo si lo piden, o es una entrevista. El único límite sería si hay un problema de seguridad, pero eso no ha ocurrido nunca.  

GE: Pasando a las guitarras, leí en una de tus entrevistas que desde que encontraste la Epiphone no tocaste nada más. ¿Es eso todavía cierto?
 

EW: Sí, es gracioso porque Gibson me patrocina y amo a Gibson, pero hay algo en la Sheraton de lo que no puedo alejarme. Creo que son las pastillas; son oscuras y tienen temperamento, y suenan muy bien a través de mi equipo; es la mejor guitarra que he tocado. Es como una parte de mi cuerpo.  

 

GE: Tengo entendido que haces tus propios pedales; ¿puedes contarnos algo sobre eso?
 

EW: Cuando estaba luchando por primera por estar sobria, necesitaba una nueva adicción para mantenerme saludable; los pedales llenaron ese espacio y ahora no me arrepiento. También hago mis propios cables de conexión porque quiero ser autosuficiente en la carretera y no tener que depender de un técnico o de cualquier otro para arreglar mi equipo. Me compré una soldadura, investigué todo lo que pude sobre la fabricación de equipo, incluida la mejor fuente de alimentación y los mejores pedales para el tono que estoy buscando. Abrí muchos pedales para intentar averiguar cómo se consigue el sonido; estoy obsesionada con eso.  

GE: ¿Sin que pedal no puedes vivir?
 

EW: Mi pedal favorito siempre ha sido el OCD de Fulltone, es el pedal de distorsión Overdrive más increíble que existe. Es el sonido exacto que escucho en mi cabeza. Pasé por un montón de Overdrives y no pude encontrar uno que me gustara, o el que me gustaba solo comprimía mi amplificador tanto que el sonido desaparecía en el escenario. Estaba buscando la estructura de ganancia correcta pero también cómo sobresalir, así que básicamente apilé dos OCD y luego hice el EQ, para que siempre me escucharan. También me encanta el MXR Six Band EQ, que no es el pedal más sexy, pero es muy potente.  

   



GE: Tienes un reloj analógico en tu pedalera, ¿conoces a alguien más que tenga eso?
 

EW: ¡No! ¡Todo el mundo me lo menciona! [Risas] Tengo que saber qué hora es, ¡tengo que saberlo!  

Lo puse allí porque hago muchos conciertos como telonera y lo último que quiero es pasarme del tiempo asignado y que el cabeza de cartel se cabree; así que ahora nunca tengo que preguntarme "¿cuánto tiempo tengo?"
 

GE: ¿Cómo lo pegas a tu pedalera?
 

EW: Uso un velcro muy pesado; Se llama velcro ‘dual lock’.  

GE: ¿Hay algún guitarrista nuevo en la escena al que admires?
 

EW: James Nichols actuó recientemente en el NAMM, es absolutamente brutal, muy divertido de ver; no es nuevo pero es una leyenda. Me encanta como tocan John Mayer y Josh Homme de Queens of the Stone Age, un guitarrista increíble, toca notas únicas en sus solos, y me encanta como toca Jack White. Esos son los mejores.
 



GE: En el otro extremo del espectro, ¿tienes algún mensaje para guitarristas que estén comenzando?
 

EW: Lo principal es continuar si sabes que debes hacerlo. Otra cosa importante es averiguar qué significa “lograrlo” para ti, y luego luchar por eso todos los días. La música rock no está en muchas radios en este momento, pero sigue intentándolo porque la industria de la música gira y gira, y es probable que vuelva a aparecer. ¡Podrías ser la persona que lo traiga de vuelta!
 

GE: ¿Cuáles son tus planes para este año?
 

EW: En 2019 voy a hacer un par de giras en abril y mayo, luego haré un par de festivales antes de salir a la carretera para promocionar el disco. Planeo viajar al extranjero; algo que, sin duda, va a suceder, pero no sé cuándo.  

Nuestra entrevista con Emily Wolfe se cierra hablando sobre los conciertos en Europa y, específicamente, en el recibimiento especial que el público español ofrece a los artistas que tocan en directo. "Se lo he escuchado decir a mucha gente..." nos cuenta, "Tengo que ir allí; ¡será mi primera parada!"


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