¡Peligro, alto voltaje!

Por Sergio Ariza

Angus Young nació un 31 de marzo de 1955 en Glasgow, Escocia, siendo el último de una familia que ya contaba con otros siete hermanos mayores. A la edad de 8 años sus padres, y la mayoría de hermanos, se mudaron a Australia. Todos los hijos varones tocaban un instrumento, Stephen, 22 años mayor que Angus (y padre de Stevie Young, el hombre que terminaría sustituyendo a Malcolm) tocaba el acordeón, Alex y John fueron los primeros que se pasaron a la guitarra, algo en lo que les seguirían los tres hermanos pequeños, los que terminarían triunfando en la música, George, Malcolm y Angus.  

George fundó y se convirtió en el principal compositor de los Easybeats, una especie de Beatles a la australiana que hicieron que la casa de los Young estuviera rodeada de histéricas fans gritando. Tanto Malcolm como Angus no necesitaron muchos más estímulos para colgarse una guitarra en el hombro. Cuando Harry Vanda, compañero de George en los Easybeats, le regaló una Gretsch a Malcolm, este le dio su Hofner a Angus. Pero no sería esta la guitarra por la que sería conocido. Lo suyo fue una cosa natural, aprendió viendo tocar a su hermano, a éste le gustaba el ritmo y Angus solía improvisar sobre él, antes incluso de conocer el nombre de los acordes. Casi desde el principio la distinción de papeles se hizo evidente y serviría para, con el tiempo, construir su sonido. Un sonido basado en dos guitarras, con Malcolm poniendo los cimientos y Angus la guinda del pastel. Su sonido es notorio y cien por cien reconocible, cada acorde que da Malcolm se sabe que es suyo y cada nota de Angus parece dispuesta a seguir la autopista al infierno.
 



A los 15 años tomó dos decisiones que marcarían su futuro, dejó los estudios y se compró la guitarra de sus sueños, una Gibson SG de 1967 cuyo pequeño mástil se ajustaba a sus diminutas manos. No había vuelta atrás. Cuando en 1973 su hermano George y Harry Vanda volvieron a Australia crearon un grupo llamado Marcus Hook Roll Band y enrolaron a sus hermanos pequeños que tocaban en diferentes bandas. Fue la primera vez que Malcolm y Angus tocaban juntos fuera de su casa. Angus tocaba con una banda que hacía versiones de Mountain, sobre su amplificador Marshall (al que sería tan fiel como a la SG), se podía leer el mensaje que mejor le definía, ALTO VOLTAJE.
 



Cuando los dos hermanos pequeños decidieron formar una banda juntos en 1973, tras la separación de sus respectivos proyectos, se lo comunicaron a sus padres. La respuesta de su padre no pudo ser menos profética: "Os damos una semana de duración. No durará". Pero su hermano George sí que tenía fe en ellos, ahora era un veterano del negocio y estaba decidido a no repetir los mismos errores de su carrera con los Easybeats. Claro que sería su hermana Margaret la que le daría una de sus señas de identidad, diciéndole que usara en el escenario su antiguo uniforme escolar. Al principio era puro juego, Malcolm les había dicho que se buscaran un disfraz para el escenario, estábamos en plena época Glam, pero a medida que el resto fue cambiando las estrafalarias ropas por camisetas y vaqueros, Angus se quedó el uniforme. En cierto sentido le liberaba en el escenario, el disfraz le daba un papel que interpretar y le permitía volverse loco en el escenario siendo otra persona. Era una calculada parodia de lo que debía ser una estrella de rock y Angus lo llevó hasta sus últimas consecuencias. Con el tiempo reflexionaría sobre ello: "La gente no me idolatra a mí, idolatra al tipo de los pantalones cortos".
 



Por si fuera poco, fue también su hermana Margaret la que les dio el nombre definitivo, AC/DC, diminutivo de corriente alterna/corriente continua, la pegatina que aparecía en la máquina de coser con la que arreglaba los uniformes de Angus tras los conciertos. En esos primeros momentos la banda estaba compuesta por Malcolm y Angus a la guitarra, el bajista Larry Van Kriedt, el cantante Dave Evans y el batería Colin Burgess. En su primer concierto abundaron las versiones. Como se podía ver lo tenían bastante claro desde el principio, tres versiones de Chuck Berry, dos de los Stones, además de alguna de Elvis, Little Richard y el Baby Please Don't Go, la dieta musical de Angus no cambiaría un ápice en las siguientes cuatro décadas.
 

Pero lo mejor era la energía que eran capaces de inyectar a estas canciones. En pocos conciertos Angus ya se había convertido en el personaje y centelleaba por el escenario imitando el paso del pato de Berry y saltando por los aires. Uno de sus movimientos más conocidos llegó después de que se tropezara y cayera por culpa de un cable, demasiado nervioso como para aceptar esta humillación, Angus siguió moviéndose y pataleando desde el suelo, girando sobre sí mismo, todo ello sin dejar de tocar un alucinante solo. A partir de ese día quedaría instalado en su arsenal de pasos escénicos. Sobre su decisión de no parar quieto un momento en el escenario dice que pesó el hecho de poder ser un blanco menos fácil para los camorristas que llenaban los bares australianos y lanzaban cervezas a los músicos.  



Con esta formación lograron ascender su primer escalón a la fama, cuando abrieron como teloneros en los conciertos australianos de Lou Reed en 1974. Pero estaba claro que los hermanos estaban muy por encima de su cantante, con el que ni siquiera se llevaban bien. Así que tras cambiar de mánager, y con el visto bueno de su hermano mayor George, decidieron fichar a Bon Scott, otro emigrante escocés que le sacaba casi diez años a Angus y tenía fama de tipo duro.
 

En unos momentos en los que triunfaba el soft rock y el sonido Laurel Canyon, los hermanos Young tenían claro que lo suyo era puro rock & roll de alto voltaje en el que no cabían las baladas ni los medios tiempos, su hermano George, nuevamente, les dio un consejo que seguirían a rajatabla durante el resto de su carrera, "No jodáis con la fórmula" les dijo "encontrad un sonido y quedaros con él". El sonido se terminaría de definir con la aparición de Bon Scott. A pesar de su diferencia de edad y de carácter con Angus, Scott se convertiría en su complemento perfecto encima de un escenario. La banda ya había grabado un sencillo antes de la marcha de Evans, Can I Sit Next To You, Girl pero fue con Scott con el que comenzó su largo camino a la cima. En octubre del 74 grabaron con su nuevo cantante el que sería su primer disco, High Voltage, que se publicaría en febrero del año siguiente. El disco fue grabado por el trío principal, Angus, Malcolm y Scott, con la colaboración de George Young al bajo y el uso de baterías de estudio. Poco después de grabarlo la formación más conocida de la banda se establecería con la llegada de Mark Evans al bajo y Phil Rudd a la batería. Serían ellos los responsables de grabar la canción que les abriría las puertas del éxito en Australia, It's a Long Way to the Top (If You Wanna Rock 'n' Roll). El sencillo se lanzaría con la mítica portada en la que aparece Angus en su uniforme escolar, sujetando su querida SG y sacando la lengua, que serviría también para la edición internacional de High Voltage.
 



Pero más allá del estudio, donde seguía residiendo la fuerza del grupo era en los directos. Angus y Bon eran una bomba de relojería y el cantante solía subir sobre sus espaldas al pequeño guitarrista para que descargase sus furiosos solos desde las alturas. El mito sobre el rock & roll dice que sus estrellas van puestas hasta las cejas pero para Angus Young no había droga más dura que el rock & roll en sí mismo, pocos de los que le hayan visto sobre un escenario pensarían que ese rayo de energía fuera capaz de hacer todo eso sin la necesidad de drogas, pero así era. No se podía decir lo mismo de Bon...  

Para los Young la vida giraba alrededor de AC/DC, las chicas, las fiestas y todo lo demás era secundario frente a su sagrada misión, convertirse en la banda de rock por excelencia. En 1975 dieron más de doscientos conciertos y sacaron sus dos primeros discos, High Voltage y TNT, que apareció en diciembre y en el que se podían apreciar las dos fuentes de inspiración de la banda, el blues y el rock & roll, ejemplificados en canciones como The Jack y su versión del School Days de Chuck Berry. Se podía decir que Angus y Malcolm vivían con la guitarra entre las manos, en el caso de Angus se podía afirmar que la SG era parte de él, encerrado en su casa descubriendo nuevos riffs con el sempiterno pitillo colgado de los labios.
 

 

Gracias a sus apariciones en el programa televisivo Countdown, la banda se había convertido en el grupo más popular de rock de Australia, así que el siguiente paso era triunfar internacionalmente, en 1976 se editó High Voltage, una recopilación de sus dos primeros discos, en el extranjero y la banda grabó su tercer larga duración, Dirty Deeds Done Dirt Cheap, en el que se incluían clásicos como la canción titular, la feroz Rocker y el himno Problem Child, con su increíble riff. De gira por Inglaterra su increíble energía y fiereza llevó a la prensa a colocarles al lado del incipiente punk, pero Angus tenía claro que no había otra etiqueta para la música que hacían que rock & roll.
 

A comienzos de 1977 apareció su cuarto disco, Let There Be Rock, en el que encontrarían su fórmula ganadora, un sonido propio y duro que grabarían en piedra y al que serían fieles durante el resto de su carrera. Malcolm Young había dado un paso atrás para centrarse en el ritmo y le había dejado todos los focos a su hermano Angus, como se puede comprobar en la portada. El pequeño de los Young iba a encontrar en este disco el mejor escaparate para sus explosivos solos y la banda iba a entregar un maravilloso disco de rock potente, sucio y sudoroso, un sonido que podría ser la definición misma del rock & roll. 
 



1978 vio la aparición de dos clásicos más en su catálogo, Powerage y el directo If You Want Blood You've Got It, que les abrió más las puertas del mercado británico pero sería su sexto disco, Highway To Hell, el que les consiguió el éxito en la tierra prometida, EEUU. El disco ve a los hermanos Young alcanzar la plenitud de forma, entregando riffs perfectos para la cavernosa voz de un Scott imparable, como el de su canción más conocida, la que daba título al disco o Girls Got Rhythm. También había cabida para el peligroso blues de Night Prowler, una canción que serviría de epifanía para el carismático Scott. Y es que en el momento de mayor éxito de la banda, cuando al final alcanzaban la cima de la que hablaba en It's a Long Way to the Top, Bon Scott murió ahogado en su propio vómito tras una noche de borrachera.
 



Pero con las bendiciones del propio padre de Scott, los hermanos Young decidieron seguir adelante, ficharon como recambio a Brian Johnson y le pusieron en bandeja su mejor colección de canciones hasta la fecha, la titular, You Shook Me All Night Long, Shoot To Thrill, Hells Bells o Rock and Roll Ain't Noise Pollution. Back In Black se convirtió en uno de los discos más increíbles de todos los tiempos y el cénit de la carrera de AC/DC. Su éxito fue descomunal, convirtiéndose en el segundo más vendido de todos los tiempos, y colocando a la banda, finalmente, en lo más alto.
 



Y no es que aquí termine su historia sino que, sencillamente, la fórmula ya había dado sus mejores frutos. Quedaban todavía grandes canciones e himnos como For Those About To Rock (We Salute You) o la inmortal Thunderstruck, posiblemente la canción en la que más rápido ha tocado Angus, pero sus mejores discos ya estaban detrás de ellos. Eso sí, seguirían siendo imparables en concierto y es que los años no han evitado que Angus se siga transformando en un superhéroe en el escenario, sufriendo esa transformación tipo ‘Hulk’, con la adrenalina corriendo a chorros por sus venas. Cualquier cantante del mundo, ya sean bestias como Bon Scott, Brian Johnson o Axl Rose, sabe que si compartes el escenario con Angus, los focos y los ojos de todos van a estar con él. Y es que Angus ejemplifica mejor que nadie la sensación de peligro que emana del rock & roll. Cada vez que se sube a un escenario debería aparecer un mensaje de advertencia simple y claro: “Peligro, alto voltaje”.


 

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