l estilo de Keith Richards

Por Miguel Ángel Ariza

Nos enfrentamos hoy al reto de tratar de resumir en unas pocas líneas el estilo de uno de los mayores colosos que ha dado la música del siglo XX: Keith Richards. Si bien es verdad que nunca ha sido un 'guitar hero' al uso no deja de ser el guitarrista de una de las bandas más grandes y más duraderas de la historia, siendo además artífice de gran parte de su sonido y de gran parte de la labor compositiva del grupo lo que significa que se ha convertido en una especie de dios del rock para cuatro generaciones ya...y sumando.  

Son tantísimos los discos y los años que habría que recorrer que como comprenderéis tendremos que centrarnos en sus modelos más míticos (aunque sabemos que para los stonianos presentes siempre faltará alguna guitarra de referencia así que nos disculpamos de antemano)
 

Podríamos empezar hablando de la Harmony Meteor de sus primerísimos tiempos, o de la tan común Epiphone Casino de los grupos de la ‘british invasion’ pero vamos a comenzar dando detalles de la primera guitarra que usó durante varios años que es su Gibson Les Paul Standard de 1959. Una Les Paul con la que se presentó a toda América en el show de Ed Sullivan y que le acompañaría durante los años que van de 1964 hasta más o menos la época del Beggars Banquet donde acabó en las manos de otro futuro stone: Mick Taylor. Por aquella época Richards comenzaba a preferir una Gibson Les Paul Custom negra con tres pastillas.
     

Pero hagamos un salto temporal hasta llegar a 1970, época en la que, con los Beatles disueltos, los Stones reinaban en el planeta rock y estaban a punto de dar lo mejor de sí mismos con el Sticky Fingers y el Exile on Man Street. Los Stones encuentran el sonido stone y Keith encuentra su guitarra más emblemática: la Fender Telecaster 'Micawber', llamada así por uno de los personajes de la novela David Copperfield y venerada por todo fan de los Stones desde que empezase a usarla porque su configuración, con una Gibson PAF Humbucker instalada en la posición del mástil y una pastilla de un Fender Lap Steel en la del puente, y su afinación abierta en Sol con el añadido de que quita la sexta cuerda (el Mi grave) hace de ella una guitarra con un sonido único y que todo el mundo puede ligar al sello stoniano más característico.
     

Como decíamos es imposible hablar en detalle de una colección de guitarras que algunos cifran en más de 3.000 modelos pero no podemos dejar de mencionar su Gibson Les Paul Junior de 1957, otro de sus modelos más emblemáticos y también queremos hacer mención a las Gibson semihuecas que ha usado, sobre todo en estudio, y de las que salen muchos de los riffs más legendarios de la banda. Hablamos de modelos como la 330, la 335, la 345 o incluso la 350.
 

En cuanto a sus amplificadores comenzó usando en sus primeros años los Fender Dual Showman, más tarde, en la época dorada de la banda (que no creo que nadie dude que es la que va desde el 68 hasta el 72) usó básicamente en directo amplificadores Ampeg mientras que en estudio probaba muchos más modelos. Años más tarde, y supuestamente bajo la influencia de haber visto a 
Carlos Santana usar uno de ellos, usó durante finales de los 70 y principios de los 80 un Mesa Boogie Mark I principalmente aunque también hay fotos usando otros Mesa Boogie.
En los últimos años le hemos podido ver casi siempre tirando de Fender Tweed de los años 50 y siempre en pareja.  

Podríamos dedicarle esta sección cada semana a cada año de la carrera de Keith Richards y seguiríamos quedándonos cortos pero esperamos que os sirvan estas pinceladas para adentraros en el mundo sónico de una las figuras que más vidas ha cambiado a través de su música desde comienzos de los años 60 y que casi 60 años después sigue disparando riffs; esos que no solo han sido un éxito de ventas sino que cambiaron y forjaron la cultura popular del siglo XX.    

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